Mi padre falleció hace ya mucho tiempo. "Mejor así" según muchos.
El único recuerdo que conservo de él, se remonta al día anterior a su muerte.
Yo estaba llorando y él me alzó con sus brazos, mientras sostenía un cigarrillo con dos de los dedos de su mano derecha. Desde allí era capaz de observar perfectamente su rostro bronceado, sus ojos marrones, sus cejas pobladas en contraposición a sus labios finos y su nariz pequeña, sus incipientes entradas y su gorra gris, sucia, con la que intentaba cubrirlas. "Callate" me dijo, y yo callé.
sábado, 22 de junio de 2013
Ahora
Te involucraste conmigo
lo suficiente
para que ahora
te extrañe en mi rutina
Te involucraste conmigo
lo suficiente
para que ahora
te piense y te recuerde
al menos una vez al día
Con frustración y temor
de que un día
realmente vuelvas
y acabemos en la vieja rutina,
vos jugando conmigo
y yo creyéndote
lo suficiente
para que ahora
te extrañe en mi rutina
Te involucraste conmigo
lo suficiente
para que ahora
te piense y te recuerde
al menos una vez al día
Con frustración y temor
de que un día
realmente vuelvas
y acabemos en la vieja rutina,
vos jugando conmigo
y yo creyéndote
viernes, 21 de junio de 2013
Crónica de una persona solitaria
I
Pedí, lloré y grité pero nadie escuchó nada, o tal vez sí, pero a nadie le importó.
Miré sus ojos. La vida huía rápidamente de ellos, y en unos segundos se había esfumado por completo.
Tirada en el suelo, nadie se acercó, nadie intentó ayudar, como cuando nos conocimos. La abracé, la cargué entre mis brazos y la llevé por diez cuadras hasta el hospital, su cuerpo seguía perdiendo sangre. Continuaron ignorándonos.
Mi vida se resumió en ese breve lapso que estuve junto a ella. Desde que la conocí, hace 2 años, comencé a vivir.
Pedí, lloré y grité pero nadie escuchó nada, o tal vez sí, pero a nadie le importó.
Miré sus ojos. La vida huía rápidamente de ellos, y en unos segundos se había esfumado por completo.
Tirada en el suelo, nadie se acercó, nadie intentó ayudar, como cuando nos conocimos. La abracé, la cargué entre mis brazos y la llevé por diez cuadras hasta el hospital, su cuerpo seguía perdiendo sangre. Continuaron ignorándonos.
Mi vida se resumió en ese breve lapso que estuve junto a ella. Desde que la conocí, hace 2 años, comencé a vivir.
Unas palabras
Cuando ves a un ser querido llorando por la muerte de un desconocido, te ponés a pensar, y sí, vos también estuviste en esa situación, tratando de asimilar todo eso, intentando tragarte las lágrimas, con un vacío en el pecho. Pensando en que no lo vas a a volver a ver nunca más... en los mejores casos, la religión te resguarda y hace que situaciones así no sean tan dolorosas, pero vos sos parte de esa multitud a la que no. Y con este conjunto de pensamientos en la cabeza, vos te acercás al dolido, lo abrazás y le decís unas palabras que no transmiten todo lo que en realidad sentís. Notás que por mucho que intentés expresarte las palabras no te alcanzan.
Y pensás, en consecuencia, bah, recordás más que nada, porque en realidad ya sabés que ese tipo de cosas pasan y van a pasar, que en cualquier momento te va a volver a tocar.
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