Mi padre falleció hace ya mucho tiempo. "Mejor así" según muchos.
El único recuerdo que conservo de él, se remonta al día anterior a su muerte.
Yo estaba llorando y él me alzó con sus brazos, mientras sostenía un cigarrillo con dos de los dedos de su mano derecha. Desde allí era capaz de observar perfectamente su rostro bronceado, sus ojos marrones, sus cejas pobladas en contraposición a sus labios finos y su nariz pequeña, sus incipientes entradas y su gorra gris, sucia, con la que intentaba cubrirlas. "Callate" me dijo, y yo callé.
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